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Iván Acevedo García, biólogo marino del MNCN Jade Rivera Rossi / DIVULGA ''España es pionera utilizando la técnica de microsatélites en grupos de estrellas marinas''
Iván Acevedo García (Tenerife, 1975) es biólogo marino y trabaja en el Departamento de Biodiversidad y Biología Evolutiva del Museo Nacional de Ciencias Naturales. Sus trabajos de investigación se centran en invertebrados marinos, especialmente las estrellas del género Asterina, conocidas como ‘las estrellas del capitán’ por su pequeño tamaño. Los análisis de población de estas especies se realizan mediante la técnica de microsatélites, aplicada por primera vez en España en investigaciones marinas. ¿En qué sitios se localizan las estrellas que usted estudia? R.- Las estrellas marinas viven en fondos rocosos a una profundidad de entre 0 y 100 metros. Se las localiza desde las costas de Inglaterra e Irlanda hasta Canarias y también en el Mediterráneo. Frecuentemente se encuentran en zonas costeras con aportes de agua dulce y por tanto, con menor salinidad. Este tipo de invertebrados prefieren aguas limpias con buena circulación lo que las convierte en candidatas para indicadores biológicos aunque, de momento no se han usado como tal. Asterina pancerii es una especie endémica del Mediterráneo; mientras que Asterina phylactica y Asterina gibbosa se distribuyen en el Mediterráneo y en el Atlántico nororiental. Esta última estrella, se encuentra incluida en el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias, en la categoría de “Vulnerable”; sin embargo, no presenta figura de protección alguna en las costas de la península Ibérica a pesar de que sus poblaciones se encuentran en regresión. ¿Cuál es la importancia ecológica de las estrellas estudiadas? R.- Las estrellas son depredadoras activas de pequeños moluscos. Son importantes como modelo de estudio ya que tienen una estrategia reproductora poco frecuente en los invertebrados marinos, carecen de larva planctónica y tienen una reducida capacidad de dispersión. Esta última característica ha dado lugar a un aislamiento de las distintas poblaciones y ha contribuido a la formación de especies nuevas, aumentando la biodiversidad de zonas concretas. ¿Qué tipo de datos se obtienen del estudio de las estrellas? R.- Se obtiene información acerca de su distribución, pero también se analizan morfológica y genéticamente mediante genes mitocondriales y nucleares. A partir de estos datos, se compara en tres niveles: entre especies, entre poblaciones y dentro de una población. ¿Qué técnica y tecnología utiliza para realizar los análisis genéticos? R.- Al igual que los trabajos realizados con el lince ibérico, se emplean microsatélites. Los microsatélites son pequeñas repeticiones de bases del ADN, por ejemplo (AAAC)10. Estudiando varios microsatélites localizados en diferentes posiciones del genoma, puedo caracterizar genéticamente a un individuo y compararlo con otros. De manera similar a las pruebas de paternidad o a las forenses para casos policiales, en las especies animales se estudian los flujos recientes entre poblaciones cercanas, si existe mucha endogamia dentro de una población y puede estar en peligro de extinción, etc. Es una técnica costosa, los productos químicos y los análisis de ADN que realiza un servicio especial al final del proceso, hacen que se encarezcan los análisis. Además, muchas veces hay que repetir los análisis para confirmar resultados. ¿La técnica fue desarrollada en España o en colaboración con algún centro extranjero? R.- Fue desarrollada en el extranjero, pero España es pionera utilizando la técnica de microsatélites en grupos de estrellas marinas. ¿Cuánto tiempo se tarda en analizar una muestra? R.- El problema es poner a punto la técnica desde el primer paso hasta el último. Una vez que se consigue esto lo demás es más fácil. Depende de cómo salgan las cosas en el laboratorio, pero con suerte una semana. ¿De qué forma se capturan las estrellas? R.- Generalmente, aprovechamos la marea baja, para ir volteando piedras manualmente hasta encontrar alguna. En lugares como Canarias donde es muy escasa hay que levantar del orden de 6000 piedras para encontrar una. También se localizan nadando en apnea con gafas, tubo y aletas entre los 0 y 5 metros. Por último, también son interesantes las estrellas (Asterina pancerii) asociadas a las praderas de fanerógamas marinas como Posidonia oceanica. En este caso es necesario hacer arrastres con redes a 20 metros de profundidad o mediante submarinismo con botella. ¿Se pueden estudiar en cautividad? R.- Una parte de la investigación se realiza in-situ, es decir se toman muestras de las estrellas en diferentes zonas geográficas y otra parte, se estudia en cautividad. Esto permite ver el comportamiento reproductor en detalle, de forma que se puedan obtener datos sobre nuevas especies y además se establezcan medidas de cómo se podrían reproducir en caso de ser necesario un plan de recuperación y una posible reintroducción. Las estrellas tienen dos tipos de comportamiento reproductor. El caso más común es una puesta de cientos de huevos que son adheridos a la roca, pero sin un cuidado parental. Otro grupo de especies opta por poner decenas de huevos y protegerlos colocándose encima como si los incubara hasta que se transforman en pequeñas estrellitas. ¿Cuáles son las principales dificultades que ha tenido en el momento de realizar su investigación? R.- La dificultad en la obtención de muestras, la puesta a punto en el laboratorio y la falta de una financiación constate. |
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