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El viaje Alejandro Feijóo |
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Amante de la observación directa, el mítico recorrido del Beagle permitió a Charles Darwin recoger muestras que servirían de base para su teoría evolutiva. |
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Con los ojos bien abiertos y un tupido cuaderno de notas, Darwin observó y apuntó las maravillas que se sucedían en cada uno de los puntos visitados por el Beagle. Por las experiencias de su viaje publicadas en su diario Viaje de un naturalista alrededor del mundo (1839), sabemos la impresión que le produjo la gran variedad de plantas, animales y fósiles. Y también el efecto de los fenómenos naturales en la conformación de la corteza terrestre, un aspecto que luego sería fundamental para diseñar la teoría de la evolución de las especies.
Además de sus impresiones, Darwin recogió numerosas muestras, en particular de las islas Galápagos, situadas frente a la costa de Ecuador. Allí se sorprendió por la estabilidad ambiental y por el gran número de especies animales, a simple vista emparentadas pero con estructuras y hábitos alimenticios que diferían entre sí. Cinco años después de iniciado el viaje, el Beagle regresaba a costas británicas. La idea del hombre sobre sí mismo estaba a punto de cambiar.
Más información
• Blog sobre los viajes de Darwin.
• Descubren iguanas rosadas en las Galápagos. |
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